Desierto de Tabernas, Almería, mayo de
2022 (RGC)
Fuente: artículo propio en Nueva Tribuna, 6 de junio de 2022
“El origen de la
inflación está en el éxito de las vacunas. Tras la paralización del aparato
productivo, la demanda acumulada se incrementó de forma desaforada y las
existencias eran limitadas” (Incapacidad adquisitiva, Antonio
Pedraza, presidente de la Comisión Financiera del Consejo General de
Economistas, Alternativas Económicas, num 101)
La inflación, esa alimaña
Vuelvo tras pasar unas plácidas vacaciones en Almería, provincia que,
gracias a una pluviometría excepcional en este año de 2022, ha convertido en
verde prado el árido secarral que fue El Alamein en Patton. Brotes
verdes, que dicen ahora.
Vuelvo y me encuentro afirmaciones que te dejan estupefacto, como la que
encabeza este texto (“El origen de la inflación está en el éxito de las
vacunas”), con trompetas de apocalípticos que hablan de alimañas (“los
bancos centrales de medio mundo se encuentran de frente con una creciente
alimaña [la inflación] a la que han alimentado”[1]) y con flautas
de integrados, que no son mejores, no (“difícilmente vamos a resolver la
crisis fiscal sin subir impuestos o sin recortar programas del Estado de
bienestar”[2]), y como
única propuesta realmente económica: “reformar las pensiones para adaptarlas
a la nueva realidad demográfica”. Está claro por dónde pasa: reformar
quiere decir recortar. Como siempre.